Hola!!
Ya ha llegado el sábado y tras sobrevivir dos semanas, escribo lo prometido.
POR FIN!! No hay mal que cien años dure… La escuela ya se ha estabilizado y ha organizado mis clases.
Da gusto pasear por allí, un amplio terreno con sus calles rodeadas de césped y sus edificios principales. Nada más entrar, te encuentras con el más antiguo de ellos donde se ubican los despachos, las clases teóricas y el comedor, al fondo los edificios de los dormitorios y luego tenemos el edificio de prácticas construido en el 2002 de color naranja y azul. Éste último tiene muchas clases y todas ellas con una ventana de cristal por donde puedes verlas desde el pasillo. Es donde más alumnos ves moverse arriba y abajo, y cabe destacar la buena educación de todos ellos. El primer día que estuve allí, mientras esperaba a la profesora de Grado I, todos los alumnos y profesores que pasaban por mi lado (y que por supuesto no me conocían de nada) me saludaron con un “schokolom”.
Las niñas de Grado I son una monada, tienen 10 y 11 años pero ya se les ve muy responsables con su trabajo, aunque estos primeros días los están dedicando más a ejercicios gimnásticos de elasticidad y fuerza.
Finalmente queda una grande y preciosa casa que se encuentra entre el edificio de prácticas y los dormitorios. Le llaman “La villa” y tiene un pequeño gimnasio y una gran sala donde recibo las clases de metodología. Las imparte Mrs. Edina Dorkó, una maravillosa mujer que está encinta, que ya podían haber evolucionado y haberla puesto en compact XD (espacio humorístico patrocinado por PANTERA S.L., diseño gráfico y chistes en autobuses escolares).
Dejando la escuela a un lado, vamos con mi vida social. El sábado pasado me di una vuelta por Media Markt y me llevé una gran decepción. Al ver que la vida era un poco más barata que en España, pensaba quemar el eBay y sacar algo de pasta vendiendo tecnología, pero no, vi que todo estaba al mismo precio e incluso algunas cosas más caras. Tendré que pasarme al tráfico de drogas y armas directamente.
Me sentía un poco solo, y el domingo decidí buscar por internet información sobre los Erasmus que estuvieran por aquí. Entré en un foro, recogí unas cuantas direcciones de mail y me agregué en un grupo de Tuenti llamado “Erasmus Budapest 2009/2010”. Al día siguiente tuve respuestas y, cómo no, su correspondiente quedada nocturna.
Es lunes, son las 7 y ya prácticamente ha oscurecido, asique decido ducharme, arreglarme bien, media botella de Brummel pal body y a triunfar la primera noche que salgo de casa. El reloj marca las 19:40 cuando cierro la puerta y, ¿recordáis todas esas calles bonitas con sus casas y sus jardines de las que hablé?, pues bien, se han convertido en unas tenebrosas calles oscuras, con los grandes árboles tapando la luz de las pocas farolas que hay y dando libertad a un sinfín de cosas imaginarias. Mientras caminaba se oían susurros, notaba miradas a través de las ventanas, los abuelitos de la residencia sacaban sus brazos a través de la reja intentando comerme el cerebro, y hasta vi un ornitorrinco con los ojos inyectados en sangre. Asique puse paso ligero y ojos abiertos como platos hasta que llegué a la estación del puntual, rápido y entrañable metro amarillo de la Línea 1.
Había quedado en Deak Ter, una gran plaza del centro de Budapest, con unas 12 personas a las que encontré sin dificultad. Nos presentamos y fuimos a comprar unas cervezas, botellines de ½ litro por 200 Forints (algo menos de 1 euro). Son una gente estupenda, llevaban saliendo todos los días desde su llegada menos la noche anterior que decidieron descansar por ser domingo, eso sí, la recuperaron el lunes porque nos bebimos aproximadamente 4 litros de cerveza cada uno. Después de unas risas fuimos al Morrison, un garito que está al lado de la ópera ¡¡¡cuya entrada costaba 500 Forints con 3 cervezas de consumición!!! Así da gusto salir de fiesta… El caso es que entramos 12 pero nos juntamos con nada más y nada menos que unos 70 erasmus españoles (y más que no habían venido), supongo que os podéis imaginar el fiestón. Cuando cerraron y apagaron la música solo se escuchaban los ya famosos cánticos de “Alcohol, alcohol, hemos venido….” y “yo soy español, español, español…”, y por megafonía una vocecilla que decía “Spanish people!, don’t sing in the street or you never come back again…” y claro, todos riendo a carcajadas (pero sin armar escándalo en la calle).
Al día siguiente era mi presentación con la profesora de metodología, y yo, armado de valor con una resaca considerable y una pastillaca de caballo en el cuerpo allá que me voy. Menos mal que estaba en el médico y se hizo al día siguiente.
Ya tengo mi grupete hecho y nos estamos organizando unos viajecillos a otras ciudades y unas cuantas “flats parties”. Aprovecharemos que nos dan las vacaciones de otoño que tienen aquí y cogeremos algún tren a Bratislava o Viena ya que solo cuesta 12 euros ida y vuelta, increíble.
Ayer viernes, se organizó una de las gordas. Una Erasmus Welcome Party donde acudieron la gran mayoría de Erasmus en Budapest de todos los países. Otra fiesta indescriptible donde señalaré que el que duerme solo, es porque quiere, ya que las húngaras son muy facilonas. No os hagáis ideas raras, pero no hablaré de mi vida privada por aquí que lo puede leer hasta mis padres… (un saludo si lo veis) jejeje.
El tiempo por aquí es fabuloso, incluso nos quejamos del calor. Salvo el jueves que estuvo chispeando todo el día, el resto han sido días estupendos (espero poner los dientes largos a todos que sé que está lloviendo mucho por España). Aunque bueno, nos quejamos a sabiendas que en un mes echaremos de menos por un largo tiempo ese calor.
En fin, que ahora que está todo asentado y tengo gente con la que vivir en Budapest, esto es una gozada. Las calles ya no dan miedo y ya no echo tanto de menos España (a la gente si).
Ah, no me voy a despedir sin hablaros de los supermercados… Los primeros días fueron muy divertidos. Nadie en el supermercado habla inglés, las cosas tienen nombres muy raros y para complicarlo más aun, pues lo empaquetan de forma diferente. Imaginadme a mí cogiendo a una reponedora y, como si estuviésemos jugando a las películas, intentar mediante gestos hacerle entender qué quería comprar… Las cajeras llorando de la risa, y todo el mundo mirando, un show. Aunque lo más divertido es cuando compras sin preguntar algo que crees saber y cuando llegas a casa… SORPRESA!! (por listo, jejeje). Ahora ya va todo como la seda.
Os adjunto algunas fotos de Keleti Pályaudvar, que es una plaza con una estación de tren muy bonita, de la sinagoga y de Deak Ter, la plaza donde se juntan las 3 líneas de metro. Las fotos de las fiestas están por seleccionar todavía aunque os adelanto un par del lunes.
Cambio de opinión, porque estoy subiéndolas y se ven muy pequeñas. Se aceptan sugerencias de dónde subirlas, si no, las pondré en el Facebook (que no es mi idea).
Un beso enorme a todos, cuidaos mucho, poneos skype y agregadme que me encontrareis por Nure84.
Hasta el próximo sábado.
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Uau, me alegro de que todo esté empezando a ir bien. Después te acordarás de los "jodidos" primeros días en un país que parece de otro planeta. Aprovecha mucho para hacer viajes...y mi raccomando! absorbe absorbe que esos momentos nunca vuelven a pasar!
ResponderEliminarMe estas generando una peligrosa y corrosiva envidia malsana >:(
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