sábado, 12 de septiembre de 2009

La llegada

Szia mindenki!

Bueno, ha pasado una semana ya desde que llegué y va siendo hora de escribir unas palabras.
Tras un vuelo de lo más tranquilo y un minibús que me dejó en la puerta de casa, allí estaba, en Budapest con mis 2 maletas y mi portátil esperando alguien que me abriera. Eso sí, después de haber aguantado al simpático chófer que al enterarse de que era español no dejó de repetir “hola”, “de puta madre” y “que mierrrda” repetidas veces.

15 minutos después apareció un coche con Klára (una especie de secretaria de la escuela que habla español) y su marido (un tio cachas). Me dieron las llaves y me enseñaron la casa mientras que no se por qué extraña razón, ella no dejó de repetirme “las ideas anarquistas que seguía su marido tan similares al idealismo catalán…” (no haré comentarios al respecto, y menos cuando no podía dejar de asociar el anarquismo con el pedazo gancho de derecha que debía dar ese tipo).
La casa es pequeña, pero mucho mejor de lo que me esperaba. Vivo a las afueras de la ciudad, en el distrito XIV, pero a tan solo 15 minutos a pie de la escuela y a otros tantos en transporte público del centro. Me gusta la zona, pequeñas casas de máximo uno o dos pisos con su jardincito y mucha tranquilidad.

Aun no conozco mucho, pero haré referencia a 2 cosas que me dijeron antes de venir. Panter, es cierto, el primer cartel que vi al llegar a la ciudad era de una chica en topless anunciando una exposición erótico-sexual, además de un canal televisivo en el que a las 23:00h. se dedica a dar información sobre posturas sexuales con sus respectivos actores interpretando. Por consiguiente, se puede confirmar que el 80% de las actrices porno sean húngaras… jejeje.
En segundo lugar, desmiento que todas las húngaras son guapas. Tan solo el 20% son guapas, un 5% son pasables, pero es que… ¡¡¡el 75% restantes son impresionantes!!! Por lo menos las que rondan los 20 y pocos, luego parece que empeoran… ;-)

Siguiendo con mi llegada, justo antes de despedirse Klára y su marido, me dejaron una maleta negra con unas inscripciones en japonés con orden de dársela a Shori en cuanto viniera recogerla. Shori, un chico japonés que apareció a la noche siguiente con una amplia sonrisa, señaló la maleta y señaló a su pecho, entendí que era su maleta y se la di mientras trataba de entablar una conversación a lo que solo respondía con asentimientos de cabeza y su gran sonrisa (como las camareras de los restaurantes chinos). Cuando entendió como me llamaba, dijo “Shori” señalando de nuevo su pecho y se fue corriendo… Un caso de chico. Luego he sabido que ninguno de los japoneses habla inglés.

En cuanto a la ciudad, prácticamente ya me la he recorrido toda, aunque a pesar de eso no he hecho apenas fotos. Unos días no he cogido cámara y otros ha estado algo nublado para hacer buenas fotos, asique como hay mas días que longanizas… la semana que viene atacaré e iré colgando unas cuantas. Tengo que decir que es una ciudad muy bonita, con rincones realmente preciosos, aunque van a hacer falta muchas vueltas para conocerla al 100% con sus tiendas, bares, discotecas, etc.

Lo importante, que es la escuela, está todavía organizándose, por lo que de momento tampoco puedo contar mucho. Lo poco que he visto es una gran escuela, donde vayas por donde vayas se respira danza.
Sólo he podido asistir a dos clases, una práctica (ejercicios de suelo) donde vi a niñas de 6, 7 y 8 años que eran realmente una monada, con su elasticidad, sus pies estiradísimos… Solamente había una que parecía que le costaba un poco más que al resto, y en una de las pausas entre ejercicios se giró la profesora y me dijo “esta niña no la tendremos en la escuela”. Visto lo visto cuando me den la oportunidad de ver las clases de las mayores, veré cualidades físicas en potencia!!
La segunda de las clases es una de las teóricas que han organizado para los extranjeros, donde hablaremos de la danza en nuestros respectivos países. Hay una italiana, un australiano, una finlandesa, una de las japonesas y de repente… se abre la puerta, y cual anuncio de televisión en el que suena una musiquilla insinuante, entra una griega a cámara lenta y con viento de no se sabe donde que mece su pelo, se sienta y dice “perdón por mi retraso, soy Marina”. %&””$#&%@%&¿”··#$%$&&!!!!!!!!! Ya me he vuelto a enamorar, JAJAJAJA. No, en serio, que bellezón!!, que se quiten las húngaras.

En general, me voy haciendo poco a poco a vivir aquí, esperando a que la escuela se organice y me haga un horario fijo. Tengo que decir al principio está siendo un poco duro (como mi cama actual XD), estar aquí solo, con un idioma de los más difíciles, con poca gente por la ciudad que hable inglés, sin las clases organizadas, sin internet…, porque he de añadir que todavía no tenemos internet en casa como deberíamos. Menos mal que un amable vecino me la “presta”, si descubro quién es le compraré algo antes de irme, jejeje. Pero bueno, aunque esté siendo difícil, tendré un par de… huevos en la nevera para cenar esta noche ;-).

No me enrollaré más y seguiré la semana que viene profundizando en la escuela y en la ciudad.
Que sepáis que me acuerdo mucho de todos vosotros (y solo han pasado 9 días), se os echa de menos.

Un besazo enorme,
Julián

8 comentarios:

  1. ¡Primo! Espero que lo estés pasando bien... Te agrego al Reader, para seguirte :)
    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Hola, Juli! Se agradece mucho que hayas creado un blog, es lo ideal! Veo que se pone interesante esto jejej. Mola que te lo estes pasando bien, que Budapest sea bonita y las húngaras impresionantes! :)
    Estoy impaciente por ver fotos en cuanto las hagas!
    Sigue asi!

    ResponderEliminar
  3. Juli !!!! me alegro que vaya todo bien!! que esos huevos de la nevera no se pasen ni se pudran eh!! espero q sigas diciendonos como va aqello y q pongas fotitos... sobre todo de esa griega.. esa tal brisa MARINAAA jajaja.. animo tio. nos vemos pronto ;)

    ResponderEliminar
  4. Hola Juli!!
    Los principios fuera de casa y en el extranjero son duros, yo sé bastante de eso. Y siempre hay momentos durillos, de soledad, de morriña... pero lo más importante es que siempre, siempre, es una experiencia de la que se aprende mucho y de la que se guardan recuerdos imborrables, sobre todo porque se vive con gran intensidad.
    En cuanto empieces con las clases en serio y a tener una rutina, todo empezará a ir sobre ruedas, ya verás.
    A ver si buscamos fechas para ir a visitarte.
    Muchos besos.
    Eva

    ResponderEliminar
  5. Julian!! Ya teníamos ganas de leerte y saber de ti jejeje Nos alegramos de que te hayas adaptado tan rápido y ya estés pensando en griegas, húngaras y mujeres varias jajaja
    Sigue escribiendo eh!!
    Besos y abrazos.
    Andrea y Javi

    ResponderEliminar
  6. Hola Juli!!!
    Oye, acabo de engancharme a tu vida en Budapest como si de una novela se tratara, jejeje. Así que no tardes en volver a escribir, que ya estoy impaciente por ver fotos, saber más sobre tus clases y leer algún episodio amoroso :)
    Diviértete!!!!
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Madre mía! me ha encantado todo lo que has escrito y me ha pasado como a Eva que me has recordado muchos momentos que pasé durante mi Erasmus. Sé que cuando estás en esa piel son momentos duros, de hacerse muchas preguntas, si servirá para algo, si encontrarás amigos...pero al final un día tropiezas con alguien y se convierte en tu amigo y él/ella conoce a alguien más y al final se hacen familias por el mundo. Hoy echo de menos esas experiencias así que simplemente decirte que lo aproveches...porque es algo que a lo mejor jamás se repetirá.

    ResponderEliminar