sábado, 26 de septiembre de 2009

Las cosas de palacio... van despacio

Esta reseña tenía como título “callejeros”, pero acontecimientos de última hora han hecho cambiarlo.

Dzień dobry!
(en polaco, y prohibidas las preguntas)
¿Cómo va todo? Por aquí, superada la tercera semana y situado al 100% casi como un húngaro más.

Empecemos por la escuela. Esta semana he visto al segundo grupo de grado I, 14 niñas y 3 niños totalmente diferentes a los otros. Los niños eran 3 trogloditas que no habían evolucionado del neandertal y las niñas, a pesar de tener más condiciones que el otro grupo, eran más revoltosas y menos disciplinadas en clase. Hay que ver cómo puede cambiar una clase según el profesor que tenga… Aun así, son dos grupos fantásticos con unas niñas preciosas y unas condiciones para hacer lo que quieran si trabajan bien.
En cuanto a las clases de metodología, todo sigue su marcha y muy bien. Egy, kettö, három, szünet… lo que viene siendo uno, dos, tres, pausa… ya le voy cogiendo el truco y entendiendo todo lo que nos cuenta nuestra amiga África (un besazo).
El jueves Edina tuvo que ir al médico para echar un vistazo a su bebé que en breve estará con nosotros en este mundo loco, asique la semana que viene supongo que tendré un nuevo profesor. El miércoles fue muy gracioso, porque en el tíz percs szünet (descanso de 10 minutos) uno de los 3 trogloditas se me acercó y me intentaba explicar en húngaro algo sobre su pie. Yo asentía con la cabeza y cuando el sonreía yo le seguía el juego… se le veía tan entregado en su discurso que no podía plantearme decirle que no entendía nada. Por mi cabeza recordaba una antigua situación y solo pensaba en decir “Shori” (Julián en mi caso), señalarme el pecho y salir corriendo.

Esta semana ha sido un poco difícil a nivel de comunicación, ya que el amable vecino que sin pedir nada a cambio me “prestaba” internet, me lo ha quitado. Si aprende español y lee esto, que sepa que se ha quedado sin regalo XD. Y ahí me he visto yo, de domingo a jueves, yendo parque por parque por Budapest buscando una red que me diera información del mundo.
Pero todo pasó, y una nueva luz se ha abierto en mi expedición. El viernes por la mañana, recién levantado y después de haber dormido solamente 2 horas llaman al timbre y aparecen un señor con un peto verde (del que luego os hablaré) y un hombre con un portátil en la mano… ¿es un sueño? ¿es un pájaro? ¿es un avión? No! Es el técnico de internet!! Por fin tengo mi propia conexión sin cortes publicitarios… Lentos como nadie, pero con buenos resultados finales, 6Megabytes para mí. (de aqui los títulos de este escrito)

Las fiestas también siguen su marcha y yo, subido al tren, por supuesto. Hay muchísimos Erasmus, apenas he conocido húngaras pero si he conocido suecas, finesas, turcas, japonesas (no de Erasmus), italianas, francesas y polacas, sobre todo polaca (no faltan letras).

El hombrecillo del peto verde antes citado, es un señor mayor que está todas las mañanas deambulando por casa. Va haciendo chapuzas por los rellanos y alrededores, y aunque sabe que no lo entendemos, nos habla constantemente cuando nos ve. Siempre está atento por si necesitamos que nos arregle cualquier cosa en casa y los viernes, viene acompañado de una mujer que habla inglés perfectamente. Si queremos, la mujer de la cual debería saber el nombre pero no tengo el placer, nos limpia la casa y se lleva la basura. ¡¡Tengo chica de la limpieza por el mismo precio!! jejeje, aunque de momento le he dicho que no hace falta, como tengo algún hueco libre, pues puedo ir limpiando yo.

No sé que más contaros. La vida Erasmus es maravillosa y día tras día aparecen más bellos rincones por toda la ciudad. Lo estoy pasando en grande y aprendiendo mucho a todos los niveles. Ah, que la semana que viene no, la siguiente, nos pondrán un profesor de húngaro a los extranjeros de la escuela por petición nuestra, ¿no es fantástico?

Muchos besos y recuerdos a todos. Os quiero.

P.D.- Sigo esperando que me digáis dónde colgar las fotos, y ya que os ponéis, pues me escribís algún e-mail contándome de vosotros, que si no cuando vuelva iré perdido.

¡¡HASTA LA SEMANA QUE VIENE!!










sábado, 19 de septiembre de 2009

I love Budapest

Hola!!
Ya ha llegado el sábado y tras sobrevivir dos semanas, escribo lo prometido.


POR FIN!! No hay mal que cien años dure… La escuela ya se ha estabilizado y ha organizado mis clases.

Da gusto pasear por allí, un amplio terreno con sus calles rodeadas de césped y sus edificios principales. Nada más entrar, te encuentras con el más antiguo de ellos donde se ubican los despachos, las clases teóricas y el comedor, al fondo los edificios de los dormitorios y luego tenemos el edificio de prácticas construido en el 2002 de color naranja y azul. Éste último tiene muchas clases y todas ellas con una ventana de cristal por donde puedes verlas desde el pasillo. Es donde más alumnos ves moverse arriba y abajo, y cabe destacar la buena educación de todos ellos. El primer día que estuve allí, mientras esperaba a la profesora de Grado I, todos los alumnos y profesores que pasaban por mi lado (y que por supuesto no me conocían de nada) me saludaron con un “schokolom”.
Las niñas de Grado I son una monada, tienen 10 y 11 años pero ya se les ve muy responsables con su trabajo, aunque estos primeros días los están dedicando más a ejercicios gimnásticos de elasticidad y fuerza.
Finalmente queda una grande y preciosa casa que se encuentra entre el edificio de prácticas y los dormitorios. Le llaman “La villa” y tiene un pequeño gimnasio y una gran sala donde recibo las clases de metodología. Las imparte Mrs. Edina Dorkó, una maravillosa mujer que está encinta, que ya podían haber evolucionado y haberla puesto en compact XD (espacio humorístico patrocinado por PANTERA S.L., diseño gráfico y chistes en autobuses escolares).

Dejando la escuela a un lado, vamos con mi vida social. El sábado pasado me di una vuelta por Media Markt y me llevé una gran decepción. Al ver que la vida era un poco más barata que en España, pensaba quemar el eBay y sacar algo de pasta vendiendo tecnología, pero no, vi que todo estaba al mismo precio e incluso algunas cosas más caras. Tendré que pasarme al tráfico de drogas y armas directamente.

Me sentía un poco solo, y el domingo decidí buscar por internet información sobre los Erasmus que estuvieran por aquí. Entré en un foro, recogí unas cuantas direcciones de mail y me agregué en un grupo de Tuenti llamado “Erasmus Budapest 2009/2010”. Al día siguiente tuve respuestas y, cómo no, su correspondiente quedada nocturna.
Es lunes, son las 7 y ya prácticamente ha oscurecido, asique decido ducharme, arreglarme bien, media botella de Brummel pal body y a triunfar la primera noche que salgo de casa. El reloj marca las 19:40 cuando cierro la puerta y, ¿recordáis todas esas calles bonitas con sus casas y sus jardines de las que hablé?, pues bien, se han convertido en unas tenebrosas calles oscuras, con los grandes árboles tapando la luz de las pocas farolas que hay y dando libertad a un sinfín de cosas imaginarias. Mientras caminaba se oían susurros, notaba miradas a través de las ventanas, los abuelitos de la residencia sacaban sus brazos a través de la reja intentando comerme el cerebro, y hasta vi un ornitorrinco con los ojos inyectados en sangre. Asique puse paso ligero y ojos abiertos como platos hasta que llegué a la estación del puntual, rápido y entrañable metro amarillo de la Línea 1.
Había quedado en Deak Ter, una gran plaza del centro de Budapest, con unas 12 personas a las que encontré sin dificultad. Nos presentamos y fuimos a comprar unas cervezas, botellines de ½ litro por 200 Forints (algo menos de 1 euro). Son una gente estupenda, llevaban saliendo todos los días desde su llegada menos la noche anterior que decidieron descansar por ser domingo, eso sí, la recuperaron el lunes porque nos bebimos aproximadamente 4 litros de cerveza cada uno. Después de unas risas fuimos al Morrison, un garito que está al lado de la ópera ¡¡¡cuya entrada costaba 500 Forints con 3 cervezas de consumición!!! Así da gusto salir de fiesta… El caso es que entramos 12 pero nos juntamos con nada más y nada menos que unos 70 erasmus españoles (y más que no habían venido), supongo que os podéis imaginar el fiestón. Cuando cerraron y apagaron la música solo se escuchaban los ya famosos cánticos de “Alcohol, alcohol, hemos venido….” y “yo soy español, español, español…”, y por megafonía una vocecilla que decía “Spanish people!, don’t sing in the street or you never come back again…” y claro, todos riendo a carcajadas (pero sin armar escándalo en la calle).
Al día siguiente era mi presentación con la profesora de metodología, y yo, armado de valor con una resaca considerable y una pastillaca de caballo en el cuerpo allá que me voy. Menos mal que estaba en el médico y se hizo al día siguiente.

Ya tengo mi grupete hecho y nos estamos organizando unos viajecillos a otras ciudades y unas cuantas “flats parties”. Aprovecharemos que nos dan las vacaciones de otoño que tienen aquí y cogeremos algún tren a Bratislava o Viena ya que solo cuesta 12 euros ida y vuelta, increíble.

Ayer viernes, se organizó una de las gordas. Una Erasmus Welcome Party donde acudieron la gran mayoría de Erasmus en Budapest de todos los países. Otra fiesta indescriptible donde señalaré que el que duerme solo, es porque quiere, ya que las húngaras son muy facilonas. No os hagáis ideas raras, pero no hablaré de mi vida privada por aquí que lo puede leer hasta mis padres… (un saludo si lo veis) jejeje.

El tiempo por aquí es fabuloso, incluso nos quejamos del calor. Salvo el jueves que estuvo chispeando todo el día, el resto han sido días estupendos (espero poner los dientes largos a todos que sé que está lloviendo mucho por España). Aunque bueno, nos quejamos a sabiendas que en un mes echaremos de menos por un largo tiempo ese calor.

En fin, que ahora que está todo asentado y tengo gente con la que vivir en Budapest, esto es una gozada. Las calles ya no dan miedo y ya no echo tanto de menos España (a la gente si).

Ah, no me voy a despedir sin hablaros de los supermercados… Los primeros días fueron muy divertidos. Nadie en el supermercado habla inglés, las cosas tienen nombres muy raros y para complicarlo más aun, pues lo empaquetan de forma diferente. Imaginadme a mí cogiendo a una reponedora y, como si estuviésemos jugando a las películas, intentar mediante gestos hacerle entender qué quería comprar… Las cajeras llorando de la risa, y todo el mundo mirando, un show. Aunque lo más divertido es cuando compras sin preguntar algo que crees saber y cuando llegas a casa… SORPRESA!! (por listo, jejeje). Ahora ya va todo como la seda.

Os adjunto algunas fotos de Keleti Pályaudvar, que es una plaza con una estación de tren muy bonita, de la sinagoga y de Deak Ter, la plaza donde se juntan las 3 líneas de metro. Las fotos de las fiestas están por seleccionar todavía aunque os adelanto un par del lunes.
Cambio de opinión, porque estoy subiéndolas y se ven muy pequeñas. Se aceptan sugerencias de dónde subirlas, si no, las pondré en el Facebook (que no es mi idea).

Un beso enorme a todos, cuidaos mucho, poneos skype y agregadme que me encontrareis por Nure84.

Hasta el próximo sábado.

martes, 15 de septiembre de 2009

Capítulo cama

Sé que dije que escribiría el sábado, y sigue en pie mi palabra, pero hoy he hecho un descubrimiento que considero digno de mención.

Hablemos de esa famosa "dura cama" de la que hablé en mi primera entrada. Bien, es un sofá-cama que se encuentra en el salón, es algo duro pero se puede descansar en él. La única pega que encontraba es que es algo pequeño y tenía que dormir en diagonal para poder abarcar lo máximo posible de colchón.

El caso que hoy es dia de limpieza, y al trasladar el sofá para limpiar debajo se escucha un ligero "crack"... ups, problemas, ¡pero no! Cuál es mi sorpresa, que como si de un chicle se tratara el sofá-cama comienza a estirarse dejando ver un trozo más de colchón!! Malditos japoneses bajitos que no lo habían abierto del todo nunca!!

En fin, que después de 10 noches de incomodidades, durmiendo más bien arrugao como una pasa, despertándome del frescor de la noche entrando por mis pies que cuelgan de la cama... he descubierto que tengo una cama de matrimonio sólo para mi. La disfrutaré en breves minutos que mañana hay que madrugar.

Buenas noches a todos.

Adjunto las imágenes del sofá-cama cerrado, la posición de las 10 primeras noches y la actual. Podéis ver la diferencia con el corte de la alfombra (unos 70 cms.)






sábado, 12 de septiembre de 2009

La llegada

Szia mindenki!

Bueno, ha pasado una semana ya desde que llegué y va siendo hora de escribir unas palabras.
Tras un vuelo de lo más tranquilo y un minibús que me dejó en la puerta de casa, allí estaba, en Budapest con mis 2 maletas y mi portátil esperando alguien que me abriera. Eso sí, después de haber aguantado al simpático chófer que al enterarse de que era español no dejó de repetir “hola”, “de puta madre” y “que mierrrda” repetidas veces.

15 minutos después apareció un coche con Klára (una especie de secretaria de la escuela que habla español) y su marido (un tio cachas). Me dieron las llaves y me enseñaron la casa mientras que no se por qué extraña razón, ella no dejó de repetirme “las ideas anarquistas que seguía su marido tan similares al idealismo catalán…” (no haré comentarios al respecto, y menos cuando no podía dejar de asociar el anarquismo con el pedazo gancho de derecha que debía dar ese tipo).
La casa es pequeña, pero mucho mejor de lo que me esperaba. Vivo a las afueras de la ciudad, en el distrito XIV, pero a tan solo 15 minutos a pie de la escuela y a otros tantos en transporte público del centro. Me gusta la zona, pequeñas casas de máximo uno o dos pisos con su jardincito y mucha tranquilidad.

Aun no conozco mucho, pero haré referencia a 2 cosas que me dijeron antes de venir. Panter, es cierto, el primer cartel que vi al llegar a la ciudad era de una chica en topless anunciando una exposición erótico-sexual, además de un canal televisivo en el que a las 23:00h. se dedica a dar información sobre posturas sexuales con sus respectivos actores interpretando. Por consiguiente, se puede confirmar que el 80% de las actrices porno sean húngaras… jejeje.
En segundo lugar, desmiento que todas las húngaras son guapas. Tan solo el 20% son guapas, un 5% son pasables, pero es que… ¡¡¡el 75% restantes son impresionantes!!! Por lo menos las que rondan los 20 y pocos, luego parece que empeoran… ;-)

Siguiendo con mi llegada, justo antes de despedirse Klára y su marido, me dejaron una maleta negra con unas inscripciones en japonés con orden de dársela a Shori en cuanto viniera recogerla. Shori, un chico japonés que apareció a la noche siguiente con una amplia sonrisa, señaló la maleta y señaló a su pecho, entendí que era su maleta y se la di mientras trataba de entablar una conversación a lo que solo respondía con asentimientos de cabeza y su gran sonrisa (como las camareras de los restaurantes chinos). Cuando entendió como me llamaba, dijo “Shori” señalando de nuevo su pecho y se fue corriendo… Un caso de chico. Luego he sabido que ninguno de los japoneses habla inglés.

En cuanto a la ciudad, prácticamente ya me la he recorrido toda, aunque a pesar de eso no he hecho apenas fotos. Unos días no he cogido cámara y otros ha estado algo nublado para hacer buenas fotos, asique como hay mas días que longanizas… la semana que viene atacaré e iré colgando unas cuantas. Tengo que decir que es una ciudad muy bonita, con rincones realmente preciosos, aunque van a hacer falta muchas vueltas para conocerla al 100% con sus tiendas, bares, discotecas, etc.

Lo importante, que es la escuela, está todavía organizándose, por lo que de momento tampoco puedo contar mucho. Lo poco que he visto es una gran escuela, donde vayas por donde vayas se respira danza.
Sólo he podido asistir a dos clases, una práctica (ejercicios de suelo) donde vi a niñas de 6, 7 y 8 años que eran realmente una monada, con su elasticidad, sus pies estiradísimos… Solamente había una que parecía que le costaba un poco más que al resto, y en una de las pausas entre ejercicios se giró la profesora y me dijo “esta niña no la tendremos en la escuela”. Visto lo visto cuando me den la oportunidad de ver las clases de las mayores, veré cualidades físicas en potencia!!
La segunda de las clases es una de las teóricas que han organizado para los extranjeros, donde hablaremos de la danza en nuestros respectivos países. Hay una italiana, un australiano, una finlandesa, una de las japonesas y de repente… se abre la puerta, y cual anuncio de televisión en el que suena una musiquilla insinuante, entra una griega a cámara lenta y con viento de no se sabe donde que mece su pelo, se sienta y dice “perdón por mi retraso, soy Marina”. %&””$#&%@%&¿”··#$%$&&!!!!!!!!! Ya me he vuelto a enamorar, JAJAJAJA. No, en serio, que bellezón!!, que se quiten las húngaras.

En general, me voy haciendo poco a poco a vivir aquí, esperando a que la escuela se organice y me haga un horario fijo. Tengo que decir al principio está siendo un poco duro (como mi cama actual XD), estar aquí solo, con un idioma de los más difíciles, con poca gente por la ciudad que hable inglés, sin las clases organizadas, sin internet…, porque he de añadir que todavía no tenemos internet en casa como deberíamos. Menos mal que un amable vecino me la “presta”, si descubro quién es le compraré algo antes de irme, jejeje. Pero bueno, aunque esté siendo difícil, tendré un par de… huevos en la nevera para cenar esta noche ;-).

No me enrollaré más y seguiré la semana que viene profundizando en la escuela y en la ciudad.
Que sepáis que me acuerdo mucho de todos vosotros (y solo han pasado 9 días), se os echa de menos.

Un besazo enorme,
Julián