lunes, 9 de noviembre de 2009

Road Trip, viaje de pirados (Parte 1)

Hola queridos lectores!! Hogy Vagy?
Una vez más y para quien no lo haya hecho, debo pedir disculpas por estas dos semanas de abandono. Hay veces que se complican las cosas o simplemente uno no se encuentra anímicamente con ganas de escribir y estos han sido los casos. But… I’m back!!

Primero de todo hablaré sobre la escuela ya que es algo más breve. Hemos tenido nuestras vacaciones de otoño y ya hemos reemprendido las clases. Todo sigue igual de bien con las clases de metodología, Mrs. Erzsebet Boros me sigue poniendo a prueba con mini exámenes para ver si voy al día (me encanta esta mujer) y Edina Dorko, mi anterior profesora ya ha dado a luz a su hijo, ya lo suponía pero me lo confirmaron la semana pasada.
Un pequeño apunte para la gente de danza. Mañana la clase empieza con el famoso flic-flac, intentaré acribillarle con todas las preguntas que pueda, pero ya me puso de sobre aviso que en cada escuela lo enseñaban de una forma diferente y que era un paso difícil de analizar… jejeje, esperemos que se moje como hasta ahora.
Del resto de la escuela todo va sobre la marcha, gracias a las clases de húngaro los internacionales se van abriendo un poco más conmigo. Ha costado porque ellos van a la misma clase de grado IX y yo todavía no he ido a verlos, solo coincidimos en la clase de húngaro o por ejemplo el miércoles pasado en la ópera. Nos invitaron a ver un ballet a los de grado IX y a mí, “Los hermanos Karamazov”. La pieza no era nada del otro mundo, aunque los bailarines principales eran bastante buenos. En conclusión, nos dejó a todos bastante indiferentes. Eso sí, tengo que decir que el edificio de la ópera es precioso, tanto por fuera como por dentro. Quizá demasiado recargado de dorado pero teniendo en cuenta que es de 1884… es comprensible.
El miércoles que viene bailan los de grado IX en el castillo de Buda, y Marina (la famosa griega de la entrada de anuncio) me ha pedido que vaya a verles… jejeje, me llevo genial con ella. Ahora estoy mirando a ver si también me pueden dar algún ticket gratis y así no tengo que pagar más extras.

En cuanto a la vida en Budapest, pues todo sigue su marcha con fiestas, viajes, quedadas para jugar al póker, cenas con amigos internacionales de amigos nacionales…, y bueno conociendo poco a poco a todos y eligiendo a los verdaderos amigos.

Como lo prometido es deuda y es el plato fuerte de esta publicación, vamos a meternos en el viaje más loco y largo que he hecho hasta ahora. Posiblemente haya hecho los mismos kilómetros que en todo el interrail de Alemania (alguno menos aquí, pero en tan solo 7 días). Antes que nada os presento a mis compañeros de viaje, de izquierda a derecha:




Ángel Jezú, Yo, Elena, Sergio, Noelia, Antonio, Álvaro, Olena, Esmeralda (nuestro GPS) y nuestra furgo detrás… Si, si, habéis leído bien, algunos es la primera noticia que tenéis pero alquilamos una Peugeot Boxer de 9 plazas para nuestro viaje.
Antonio y Elena son Tato y Tata, ellos son las mejores personas y afines a mí que he encontrado hasta ahora en Budapest, Olena es un cielo de persona y Noelia… ya conocéis la historia. Los que no la conocen, ya se lo contaré en persona y algunos mejor que nunca la sepan ¿verdad papis? Jejeje. Mama, por más que insistas nunca te contaré mi vida privada, y menos la de Budapest.

Comenzamos.
Sábado 17 de Octubre, nos levantamos relativamente temprano y quedamos en coger una maleta de equipaje de mano de avión por persona, y un ordenador portátil para todos. Acudimos a la oficina de Fox Autorent y tras firmar una serie de papeles y escuchar continuas advertencias de “si le pasa esto, lo pagáis”, “si le pasa lo otro, lo pagáis”, “si os la roban, pagáis la furgoneta entera”… ¿¿¿QUÉ??? Así es, desde ese momento decidimos que debíamos controlar la furgo más que a nuestro peor enemigo. Tras la revisión pertinente de los roces que tenía la furgo por parte de los trabajadores de Autorent, cargamos las maletas, nos presentaron a Esmeralda (nuestro GPS, insisto) y marchamos rumbo hacía Szeged. Que panda de locos, cómo no las primeras fotos dentro de la furgo, las primeras risas haciendo cábalas de todo lo que nos iba a pasar, las primeras comidas de guarradas “TIPICAS” de dentro del coche, etc…
Tras 174 kilómetros aproximadamente llegamos a Szeged, una ciudad de lo más tranquilo que puedas encontrar. Aparcamos la furgo en un gran parque y nos alejamos sin dejar de mirarla por el rabillo del ojo. La ciudad no nos pareció muy grande, el parque donde en uno de los laterales se encontraba el ayuntamiento, unas calles peatonales bastante bonitas y una gran plaza donde se encuentra la iglesia. Tras las fotos de rigor, comimos en un McDonald’s, todavía nos encontrábamos en Hungría por lo que no había nada nuevo para comer, añadiendo además que nuestra originalidad estaba más bien dormida en ese momento. Después de un café y el cigarro de los fumadores, regresamos a la furgoneta para emprender la marcha.



Nuestro nuevo destino era Belgrado y Esmeralda amablemente nos indicó el camino y el lugar donde encontraríamos el hostal a 162 kilómetros. Cruzar la frontera fue como trasladarse a otro mundo, todos los carteles estaban en cirílico y entre los coches ya se dejaban ver auténticas máquinas antiguas. La primera anécdota grande para contar ocurrió aquí, en cuanto entramos a Serbia. Esmeralda insistía en que estábamos en una autopista y nosotros solo veíamos una carretera nacional con un carril para cada sentido con un arcén de metro y medio aproximadamente, hasta que vimos estas imágenes y empezamos a comprender todo…



¡¡Los coches en lugar de adelantar invadiendo el sentido contrario, circulaban por su carril y el de delante se retiraba al arcén para dejarse adelantar!! ¡¡Que locura!! Llegamos a ver 2 autobuses, un camión y un coche prácticamente en paralelo.
Otra de las imágenes curiosas de la carretera fue al pagar la autopista, donde a mano izquierda pudimos ver una serie de tanques trasladados en camiones.


La noche se nos echó encima y finalmente llegamos a Belgrado, callejeamos para encontrar el hostal y la frase de siempre “abrir bien los ojos que el hostal está cerca”, seguida por “¡Si! ¡Si!, Allí está el cartel”, “¿¿¿QUEEE???”. Pasamos por delante con la furgoneta y se nos transformó la cara al ver que la entrada al hostal era un patio viejísimo, con una escalera antiquísima y no tenía ratas subiendo porque en ese momento estarían durmiendo. ¿Dónde nos habíamos metido?
Seguimos unos 50 metros más hacia delante y aparcamos en un parking privado. Esta fue una decisión consensuada, nos habían avisado que tuviéramos cuidado con la gente de aquí, asique decidimos que nuestra furgoneta durmiera en parkings privados costase lo que costase (que luego no fueron tan caros). Cogimos nuestras maletas y nos dirigimos a esa escalera infernal pensando en cómo sería el hostal si tenía esa entrada… Llamamos a un timbre en el piso de arriba y nos abrió un chico de lo más simpático, y cuando por fin entramos y vimos la entrada moderna con una mesa con tubos fluorescentes y nuestra habitación con unas camas que ya las quisiéramos en Budapest, suspiramos de tranquilidad, ¡aquello parecía fabuloso!

Continuará…

P.D.- Lo dejo aquí porque está siendo una entrada muy larga y no tengo más tiempo para escribir. Mañana martes o el miércoles, la segunda parte.
Un besazo enorme a todos y no os preocupéis aunque no haya escrito, que todo va bien.

viernes, 16 de octubre de 2009

Hogar dulce hogar

Nunca esta frase había significado tanto para mí como hasta ahora… ¡Qué frio! Y como la tuna cantaría… “las calles están mojadas…, y parece que llovió…” ¿parece? Pero si no ha dejado de llover ni un minuto durante 3 días!! Menos mal que es una lluvia finita que no hace falta ni usar paraguas.
Tal y como se predijo, se produjo. La mañana del miércoles al despertarnos pudimos ver la primera nevada en Budapest, que bonito. Lástima que se fuera mezclando con aguanieve y no cuajara en el suelo. Pero lo bonito se paga y lo pagamos con frío, el miércoles tuvimos una temperatura de 2 grados y ayer jueves de 5, mmmm calorcito de 5 grados. No creáis que es una chorrada porque se notaron esos 3 grados de diferencia….
Como bien supuse, ahora vamos con gorrito y guantes en mitad de Octubre, no me quiero ni imaginar los meses de Diciembre y Enero.

¿Cómo ha ido el puente por allí? No penséis que aquí iba a ser menos y no íbamos a celebrar el día de la Hispanidad. Cogimos nuestras banderas nacionales, las colgamos por toda la habitación, hicimos unos 60 litros de Sangría (al estilo español por supuesto) y unas tortillacas españolas e invitamos a todo el que quiso entrar a la fiesta.
Esto fue el día siguiente de la fiesta del Pálinka y la salchicha, que no estuvo nada mal, pero un poco caro para lo que era. Eso sí, probamos Pálinkas de todos los tipos y a cada cual más bueno. Al final del fin de semana, seguimos pensando que donde esté la dieta mediterránea y la comida española… que se quite el resto.

Hoy también voy a ser breve porque me voy a dormir enseguida que nos espera una buena semana la que viene. Las clases de metodología siguen funcionando a la perfección y cada día me gustan más. La profesora se entrega conmigo más horas de las que tenemos establecidas, imagino que porque me ve con ganas de más…, y ya hemos acabado el primer curso de los 9 que hay. Por lo demás viendo clases de segundo grado, y ensayos del cascanueces, paso a dos del quijote, de Balanchine…

Ya estoy registrado en la embajada española de aquí, y en breve tendré el permiso de residencia de la oficina de inmigración. Con esto y que tengo un móvil húngaro nuevo, me siento uno más de ellos, igual hasta me dejan votar en las próximas elecciones, jejeje. Os doy mi número por si queréis llamar o lo que sea, que a mí no me cobran: 0036 702757245.

Bueno, por fin está confirmado lo del viaje, de ahí que me vaya a dormir enseguida. Como habréis visto es viernes y salimos mañana sábado 9 personas a las 9 de la mañana hacía Szeged (Hungría). Después pasaremos por Belgrado (Serbia), por Zagreb (Croacia), Liubliana (Eslovenia), Maribor (Eslovenia), Graz (Austria), Bratislava (Eslovaquia) y vuelta a Budapest. ¿No se hace la boca agua? Porque yo tengo un montón de ganas de visitar todos esos sitios.

Me despido hasta el domingo de la semana que viene. Espero que vaya todo bien por allí. Ya os contaré que tal las ciudades y si merece la pena ir a verlas. Si habéis visitado alguna de estas, dejad comentarios porque nos llevamos un portátil y agradeceremos las sugerencias.

Un besazo enorme

sábado, 10 de octubre de 2009

Boat Trip

Solo puedo comenzar a redactar diciendo que ha sido la mejor semana de estancia aquí. No sé qué es lo que será, pero hasta voy silbando y sonriendo por la calle.

Muy buenos días a todos y todas. Son las 9:00 a.m. y apenas he dormido, pero me siento con fuerzas para empezar el día, que por cierto promete.


Las clases con la nueva profesora han comenzado. Mrs. Erzsebet Boros es una mujer mayor, de las generaciones antiguas y de ese tipo de personas de las que corre danza por sus venas. Habla inglés justo, asique nos entendemos a la perfección.
Desde el primer día ya me está metiendo una caña impresionante, apenas estamos sentados, siempre marcando ejercicios y me propuso hacerme exámenes (sin calificar) para que me resultara más fácil asimilarlo todo, coger fluidez para combinar ejercicios, etc., propuesta que acepté sin apenas pensarlo. Así pues, aunque hable de fiestas, que nadie se vaya a imaginar que estoy de vacaciones porque no me voy a poder relajar ni un segundo.
La semana que viene acabaremos con el primer curso y empezaremos el segundo cuyas clases he estado viendo esta semana. He visto el grupo de las chicas y la verdad que me ha gustado bastante, no tanto como el primer grupo de primero, pero tenían muy buen trabajo. Ya conocen la mayoría de los pasos, asique apenas pierden tiempo para explicarlos y la clase es un poco más dinámica.
Tengo mucho que agradecer por cómo se están portando todos conmigo, me siento como uno más entre todo ellos. Además, mi profesora de metodología está retirada y se ha ofrecido a darme clases todo el año. Espero que siga todo igual de bien.


El jueves tuve mi primera clase de húngaro… ¡¡¡Que divertido!!! Es complicadísimo de pronunciar y con cantidad de letras inventadas. Su alfabeto tiene 44 letras de las cuales ¡14 son vocales!, os las presento: a, á, e, é, i, í, o, ó, ö, ő, u, ú, ü, ű. Espero aprender algo porque me encantan los idiomas, pero no garantizo nada.
Ahora explico lo divertido. Todos nos hemos reído con alguien que está aprendiendo español y suelta alguna burrada bien porque se inventa una palabra o porque la pronuncia de forma distinta… pues imaginaros (como un principio de chiste) a un australiano, una italiana, una griega, una finlandesa, una islandesa, un ruso, un japonés y un español en la misma clase. Creo que la profesora jamás se habrá reído tanto en toda su vida.

El tiempo va cambiando poco a poco, parece que la llegada de octubre ha hecho mella en nuestro clima…, los días se van acortando, los árboles nos ofrecen nuevos colores anaranjados y hasta los paseos han cambiado su sonido del canto de los pájaros por el crepitar de las hojas bajo nuestros pies. Es todo taaaaan bonito, jejeje, aunque tenemos un poco de miedo. Esta semana hemos tenido un par de días de 30 grados, pero para la semana que viene y en adelante ya hay previsiones de máximas de 8 grados y mínimas de -2. Saquen sus guantes y prepárense para el invierno, pues rumores afirman que a las 16:30 horas será completamente de noche. ¡¡Que frio!!

Hablar de las fiestas, de lo baratas que son en comparación a España y demás, sería un monólogo constante de mi blog, pero no puedo dejar de comentaros una muy especial que ocurrió el miércoles. La universidad de un chico de nuestro grupo organizó una fiesta en un extraño lugar, cogimos el metro y cruzamos bajo el rio hasta Buda, justo a la orilla contraria al Parlamento. Allí nos esperaba un barco a las 16:30, donde nos cobraron el módico precio de 1 euro y poco (300 forints) con una cerveza de consumición. Cuando subimos todos al barco, éste zarpó y nos mostró el Danubio arriba y abajo, ¡que preciosidad! Al momento de oscurecer, se detuvo más allá de la isla Margarita (concretamente en la 2ª isla) y comenzó la verdadera fiesta con música, bebida y cantidad de nueva gente por conocer. Fue una noche perfecta a la que no le faltó nada.

Hoy seré breve, pues tengo que salir corriendo que hemos quedado para ultimar los preparativos del viaje y organizar la forma y precio del traslado. Por si no lo he contado, a partir del día 17 tenemos nuestras vacaciones de otoño que coincide con el día 23 que celebran la declaración de la república de Hungría. Nos han aconsejado que salgamos de la ciudad esos días o que nos quedemos en casa, asique decidimos organizar nuestro viaje. Tenemos previsto ir a Bratislava, Graz, Maribor, Liubliana, Zagreb, Belgrado, Szeged y Budapest de nuevo, pero ya os confirmaré.
El motivo por el que nos aconsejan irnos es porque hay cantidad de manifestaciones esos días, grupos radicales, batallas campales… y aunque suene a película de acción, no es nada exagerado. Os pongo el enlace de un video donde podréis comprobarlo. Es una crítica al gobierno y en las partes de música fuerte podéis ver las imágenes de hace tan solo 3 años en las calles que frecuentamos a diario.

http://www.youtube.com/watch?v=xbCjbUCn3OM

Después de organizar lo del viaje nos vamos al castillo de Buda, porque los valencianos habéis tenido el Beerfest este año, pero nosotros ¡tenemos la fiesta del Palinka y la salchicha!, ya os contaré la semana que viene.

Besos a todos y cuidaos mucho.
Tengo ganas de daros un fuerte achuchón.

See you next week!

domingo, 4 de octubre de 2009

Hooligans del Debreceni!

Jó napot kivánok!

¿Qué tal? Supongo que mejor después de haber pasado la gota fría…
Aquí los días siguen siendo fabulosos, aunque parece que al empezar octubre ya llega el frio. Es casi obligado coger una chaqueta para ponerte al pasar por las sombras o cuando empieza a anochecer.
Todo continua genial, clases cuando toca y viviendo la vida Erasmus enganchando una fiesta tras otra.

Esta semana he caído malo 2 días en los que apenas he podido comer nada, parece ser que un virus ronda por la escuela haciendo mella en la gran mayoría. Fui a decírselo a Klára, pues el martes no estaba en condiciones de estar 4 horas sentado sin poder salir al baño corriendo, y su respuesta fue de lo mejor que he oído nunca… ¡¡¡Que tenía que beber un vaso y medio de Palinka todos los días!!! Increíble borrachilla… Para el que no lo sepa el Palinka es una bebida alcohólica típica de aquí, con una graduación muy alta aunque muy rica. Puede ser de muchos sabores diferentes dependiendo de la fruta con la que la maceren.
La semana que viene volveré a ver Grado II y ya os comentaré que tal la clase, pues esta semana apenas he podido estar allí para verla, y en cuanto metodología, mi queridísima Edina estará a pocos días de dar a luz y ya me han buscado una sustituta. Se llama Mrs. Erzsebet BOROS y la verdad que me da un poquitín de miedo el cambio. Ya os contaré el sábado que viene.

Explicando el título del capítulo de hoy, resulta que hay una ciudad algo lejos de aquí que se llama Debrecen (allí hay unos cuantos Erasmus más) y que por supuesto tiene su correspondiente equipo de fútbol. Se ve que jugando la previa se consiguieron colar en la Champions y al no tener un campo grande en condiciones, pues tienen que venir a jugar aquí a Budapest. Nosotros, como no nos gusta el futbol, pues allí que nos vamos. Estuvimos un rato en la puerta y cuando tuvimos la oportunidad, compramos entradas de reventa a 3000 forints por una entrada de 5500. ¡¡Un partido de champions por tan solo 10 euros y poco!! Una locura, esperemos tener la misma suerte cuando venga el Liverpool. Como no, cuando no eres de ningún equipo, te toca ir con el local, no sea que los de al lado tengan ganas de marcha y… asique a cantar los canticos del Debrecen y a quejarse del árbitro como ellos.

Poco a poco voy dejando de pagar novatadas. La última creo que fue el desencadenante de que el martes estuviera malo. El sábado por la noche, después de salir y volver a conocer historias para no dormir (algún día en privado os las tendré que contar porque son dignas de un culebrón, eso sí, un culebrón picante), llegó la hora de volver a casa, y como siempre, buscas el autobús correspondiente que te devuelva a tu calentito hogar. Resulta que el 907 y el 973 acaban de pasar y hasta un buen rato no vuelven, por lo que miras el listado y… ¡Sorpresa! El 908 para en Róna út que es donde bajo, llega en un minuto y me subo rumbo casa. ¿Rumbo a casa? Imaginaos una gran avenida llamada Róna, pues yo vivo en una punta y el bus me dejo en la otra, en un barrio donde no había nadie, nada, ni transporte público. Claro, como no conozco el lugar ni las distancias, pues me puse a andar y estuve 28 minutos andando, con una camiseta de manga larga fina y un frio que calaba hasta los huesos. Finalmente necesite otros 20 minutos en casa para entrar en calor.

Por suerte para mi, el domingo ideamos un plan de lo más apetecible. Ahora es el momento en que os pongo los dientes largos, asique los más débiles a las tentaciones, que se abstengan de leer este párrafo. Por primera vez fuimos a las termas, un lugar precioso lleno de piscinas a un sinfín de temperaturas diferentes (cubiertas y descubiertas), un piscina con corriente de agua en círculos en la que te metías y comenzabas a girar como en una lavadora, chorros de masaje, jacuzzi, saunas desde los 50 a los 80 grados, baños turcos… y todo con aguas termales. Las decoraciones te hacían sentir en un palacio, techos con grabados, relieves, columnas en las piscinas, esculturas blancas con angelitos… insuperable, y todo el día (hasta las 22:oo) por el módico precio de 3000 forints. ¡¡Ahora es cuando empezamos a entender por qué narices tenemos todos camas tan duras!! Si es que luego van todos allí a relajarse y curarse. La verdad que entramos todos con una juerga impresionante y salimos para meternos directamente a la cama (cosa que por supuesto no hicimos). En fin, que tenemos que probar el resto de termas, pero en esta seguro que repetiremos en invierno ya que nos han dicho que es una maravilla estar dentro del agua mientras la nieve te va cubriendo la cabeza de blanco. Tratad de imaginarlo… mmmmmm.

Como siempre digo, y no me cansaré de hacerlo, seguimos haciendo turismo y constantemente aparecen rincones inigualables. Hemos estado en la Ciudadela, Bastión de los pescadores, Isla Margarita y “el tren de los niños chicos” (así le hemos llamado). Es un tren que te adentra en los bosques de Buda y te acerca al que hemos considerado el punto más alto de todo Budapest. Allí hay un torreón al que se puede subir y contemplar a un lado Budapest, y al otro montañas verdes hasta que te alcance la vista.
Ah, que el tren se llama así porque lo dirigen todo niños. Desde la venta del billete, las gestiones económicas, la dirección del tren, los revisores, los trabajadores de cada estación que salen a despedir al tren con un saludo militar, y todos muy bien uniformados. Es digno de ver, aunque es un poco caro para lo que en realidad es, un tren.

Ups, es domingo, siento no haber escrito ayer pero un fue un día muy largo de turismo, fiesta y resopón. Supongo que me quedarán mil cosas que contar, pero tampoco se puede contar todo en unas breves líneas. Tengo ganas de veros y contároslas en persona o si alguno decide venir, pues que las disfrute conmigo. Ahora me voy que tenemos una comida típica turca con sus cocineras Erasmus autóctonas.

Un millón de besos y que sepáis aun os espero por Skype.
Deseo que os vaya a todos mucho mejor que a mí, ya que yo estoy de fábula.
Cuidaos mucho. Os quiero

¡-Ig szombat!

sábado, 26 de septiembre de 2009

Las cosas de palacio... van despacio

Esta reseña tenía como título “callejeros”, pero acontecimientos de última hora han hecho cambiarlo.

Dzień dobry!
(en polaco, y prohibidas las preguntas)
¿Cómo va todo? Por aquí, superada la tercera semana y situado al 100% casi como un húngaro más.

Empecemos por la escuela. Esta semana he visto al segundo grupo de grado I, 14 niñas y 3 niños totalmente diferentes a los otros. Los niños eran 3 trogloditas que no habían evolucionado del neandertal y las niñas, a pesar de tener más condiciones que el otro grupo, eran más revoltosas y menos disciplinadas en clase. Hay que ver cómo puede cambiar una clase según el profesor que tenga… Aun así, son dos grupos fantásticos con unas niñas preciosas y unas condiciones para hacer lo que quieran si trabajan bien.
En cuanto a las clases de metodología, todo sigue su marcha y muy bien. Egy, kettö, három, szünet… lo que viene siendo uno, dos, tres, pausa… ya le voy cogiendo el truco y entendiendo todo lo que nos cuenta nuestra amiga África (un besazo).
El jueves Edina tuvo que ir al médico para echar un vistazo a su bebé que en breve estará con nosotros en este mundo loco, asique la semana que viene supongo que tendré un nuevo profesor. El miércoles fue muy gracioso, porque en el tíz percs szünet (descanso de 10 minutos) uno de los 3 trogloditas se me acercó y me intentaba explicar en húngaro algo sobre su pie. Yo asentía con la cabeza y cuando el sonreía yo le seguía el juego… se le veía tan entregado en su discurso que no podía plantearme decirle que no entendía nada. Por mi cabeza recordaba una antigua situación y solo pensaba en decir “Shori” (Julián en mi caso), señalarme el pecho y salir corriendo.

Esta semana ha sido un poco difícil a nivel de comunicación, ya que el amable vecino que sin pedir nada a cambio me “prestaba” internet, me lo ha quitado. Si aprende español y lee esto, que sepa que se ha quedado sin regalo XD. Y ahí me he visto yo, de domingo a jueves, yendo parque por parque por Budapest buscando una red que me diera información del mundo.
Pero todo pasó, y una nueva luz se ha abierto en mi expedición. El viernes por la mañana, recién levantado y después de haber dormido solamente 2 horas llaman al timbre y aparecen un señor con un peto verde (del que luego os hablaré) y un hombre con un portátil en la mano… ¿es un sueño? ¿es un pájaro? ¿es un avión? No! Es el técnico de internet!! Por fin tengo mi propia conexión sin cortes publicitarios… Lentos como nadie, pero con buenos resultados finales, 6Megabytes para mí. (de aqui los títulos de este escrito)

Las fiestas también siguen su marcha y yo, subido al tren, por supuesto. Hay muchísimos Erasmus, apenas he conocido húngaras pero si he conocido suecas, finesas, turcas, japonesas (no de Erasmus), italianas, francesas y polacas, sobre todo polaca (no faltan letras).

El hombrecillo del peto verde antes citado, es un señor mayor que está todas las mañanas deambulando por casa. Va haciendo chapuzas por los rellanos y alrededores, y aunque sabe que no lo entendemos, nos habla constantemente cuando nos ve. Siempre está atento por si necesitamos que nos arregle cualquier cosa en casa y los viernes, viene acompañado de una mujer que habla inglés perfectamente. Si queremos, la mujer de la cual debería saber el nombre pero no tengo el placer, nos limpia la casa y se lleva la basura. ¡¡Tengo chica de la limpieza por el mismo precio!! jejeje, aunque de momento le he dicho que no hace falta, como tengo algún hueco libre, pues puedo ir limpiando yo.

No sé que más contaros. La vida Erasmus es maravillosa y día tras día aparecen más bellos rincones por toda la ciudad. Lo estoy pasando en grande y aprendiendo mucho a todos los niveles. Ah, que la semana que viene no, la siguiente, nos pondrán un profesor de húngaro a los extranjeros de la escuela por petición nuestra, ¿no es fantástico?

Muchos besos y recuerdos a todos. Os quiero.

P.D.- Sigo esperando que me digáis dónde colgar las fotos, y ya que os ponéis, pues me escribís algún e-mail contándome de vosotros, que si no cuando vuelva iré perdido.

¡¡HASTA LA SEMANA QUE VIENE!!










sábado, 19 de septiembre de 2009

I love Budapest

Hola!!
Ya ha llegado el sábado y tras sobrevivir dos semanas, escribo lo prometido.


POR FIN!! No hay mal que cien años dure… La escuela ya se ha estabilizado y ha organizado mis clases.

Da gusto pasear por allí, un amplio terreno con sus calles rodeadas de césped y sus edificios principales. Nada más entrar, te encuentras con el más antiguo de ellos donde se ubican los despachos, las clases teóricas y el comedor, al fondo los edificios de los dormitorios y luego tenemos el edificio de prácticas construido en el 2002 de color naranja y azul. Éste último tiene muchas clases y todas ellas con una ventana de cristal por donde puedes verlas desde el pasillo. Es donde más alumnos ves moverse arriba y abajo, y cabe destacar la buena educación de todos ellos. El primer día que estuve allí, mientras esperaba a la profesora de Grado I, todos los alumnos y profesores que pasaban por mi lado (y que por supuesto no me conocían de nada) me saludaron con un “schokolom”.
Las niñas de Grado I son una monada, tienen 10 y 11 años pero ya se les ve muy responsables con su trabajo, aunque estos primeros días los están dedicando más a ejercicios gimnásticos de elasticidad y fuerza.
Finalmente queda una grande y preciosa casa que se encuentra entre el edificio de prácticas y los dormitorios. Le llaman “La villa” y tiene un pequeño gimnasio y una gran sala donde recibo las clases de metodología. Las imparte Mrs. Edina Dorkó, una maravillosa mujer que está encinta, que ya podían haber evolucionado y haberla puesto en compact XD (espacio humorístico patrocinado por PANTERA S.L., diseño gráfico y chistes en autobuses escolares).

Dejando la escuela a un lado, vamos con mi vida social. El sábado pasado me di una vuelta por Media Markt y me llevé una gran decepción. Al ver que la vida era un poco más barata que en España, pensaba quemar el eBay y sacar algo de pasta vendiendo tecnología, pero no, vi que todo estaba al mismo precio e incluso algunas cosas más caras. Tendré que pasarme al tráfico de drogas y armas directamente.

Me sentía un poco solo, y el domingo decidí buscar por internet información sobre los Erasmus que estuvieran por aquí. Entré en un foro, recogí unas cuantas direcciones de mail y me agregué en un grupo de Tuenti llamado “Erasmus Budapest 2009/2010”. Al día siguiente tuve respuestas y, cómo no, su correspondiente quedada nocturna.
Es lunes, son las 7 y ya prácticamente ha oscurecido, asique decido ducharme, arreglarme bien, media botella de Brummel pal body y a triunfar la primera noche que salgo de casa. El reloj marca las 19:40 cuando cierro la puerta y, ¿recordáis todas esas calles bonitas con sus casas y sus jardines de las que hablé?, pues bien, se han convertido en unas tenebrosas calles oscuras, con los grandes árboles tapando la luz de las pocas farolas que hay y dando libertad a un sinfín de cosas imaginarias. Mientras caminaba se oían susurros, notaba miradas a través de las ventanas, los abuelitos de la residencia sacaban sus brazos a través de la reja intentando comerme el cerebro, y hasta vi un ornitorrinco con los ojos inyectados en sangre. Asique puse paso ligero y ojos abiertos como platos hasta que llegué a la estación del puntual, rápido y entrañable metro amarillo de la Línea 1.
Había quedado en Deak Ter, una gran plaza del centro de Budapest, con unas 12 personas a las que encontré sin dificultad. Nos presentamos y fuimos a comprar unas cervezas, botellines de ½ litro por 200 Forints (algo menos de 1 euro). Son una gente estupenda, llevaban saliendo todos los días desde su llegada menos la noche anterior que decidieron descansar por ser domingo, eso sí, la recuperaron el lunes porque nos bebimos aproximadamente 4 litros de cerveza cada uno. Después de unas risas fuimos al Morrison, un garito que está al lado de la ópera ¡¡¡cuya entrada costaba 500 Forints con 3 cervezas de consumición!!! Así da gusto salir de fiesta… El caso es que entramos 12 pero nos juntamos con nada más y nada menos que unos 70 erasmus españoles (y más que no habían venido), supongo que os podéis imaginar el fiestón. Cuando cerraron y apagaron la música solo se escuchaban los ya famosos cánticos de “Alcohol, alcohol, hemos venido….” y “yo soy español, español, español…”, y por megafonía una vocecilla que decía “Spanish people!, don’t sing in the street or you never come back again…” y claro, todos riendo a carcajadas (pero sin armar escándalo en la calle).
Al día siguiente era mi presentación con la profesora de metodología, y yo, armado de valor con una resaca considerable y una pastillaca de caballo en el cuerpo allá que me voy. Menos mal que estaba en el médico y se hizo al día siguiente.

Ya tengo mi grupete hecho y nos estamos organizando unos viajecillos a otras ciudades y unas cuantas “flats parties”. Aprovecharemos que nos dan las vacaciones de otoño que tienen aquí y cogeremos algún tren a Bratislava o Viena ya que solo cuesta 12 euros ida y vuelta, increíble.

Ayer viernes, se organizó una de las gordas. Una Erasmus Welcome Party donde acudieron la gran mayoría de Erasmus en Budapest de todos los países. Otra fiesta indescriptible donde señalaré que el que duerme solo, es porque quiere, ya que las húngaras son muy facilonas. No os hagáis ideas raras, pero no hablaré de mi vida privada por aquí que lo puede leer hasta mis padres… (un saludo si lo veis) jejeje.

El tiempo por aquí es fabuloso, incluso nos quejamos del calor. Salvo el jueves que estuvo chispeando todo el día, el resto han sido días estupendos (espero poner los dientes largos a todos que sé que está lloviendo mucho por España). Aunque bueno, nos quejamos a sabiendas que en un mes echaremos de menos por un largo tiempo ese calor.

En fin, que ahora que está todo asentado y tengo gente con la que vivir en Budapest, esto es una gozada. Las calles ya no dan miedo y ya no echo tanto de menos España (a la gente si).

Ah, no me voy a despedir sin hablaros de los supermercados… Los primeros días fueron muy divertidos. Nadie en el supermercado habla inglés, las cosas tienen nombres muy raros y para complicarlo más aun, pues lo empaquetan de forma diferente. Imaginadme a mí cogiendo a una reponedora y, como si estuviésemos jugando a las películas, intentar mediante gestos hacerle entender qué quería comprar… Las cajeras llorando de la risa, y todo el mundo mirando, un show. Aunque lo más divertido es cuando compras sin preguntar algo que crees saber y cuando llegas a casa… SORPRESA!! (por listo, jejeje). Ahora ya va todo como la seda.

Os adjunto algunas fotos de Keleti Pályaudvar, que es una plaza con una estación de tren muy bonita, de la sinagoga y de Deak Ter, la plaza donde se juntan las 3 líneas de metro. Las fotos de las fiestas están por seleccionar todavía aunque os adelanto un par del lunes.
Cambio de opinión, porque estoy subiéndolas y se ven muy pequeñas. Se aceptan sugerencias de dónde subirlas, si no, las pondré en el Facebook (que no es mi idea).

Un beso enorme a todos, cuidaos mucho, poneos skype y agregadme que me encontrareis por Nure84.

Hasta el próximo sábado.

martes, 15 de septiembre de 2009

Capítulo cama

Sé que dije que escribiría el sábado, y sigue en pie mi palabra, pero hoy he hecho un descubrimiento que considero digno de mención.

Hablemos de esa famosa "dura cama" de la que hablé en mi primera entrada. Bien, es un sofá-cama que se encuentra en el salón, es algo duro pero se puede descansar en él. La única pega que encontraba es que es algo pequeño y tenía que dormir en diagonal para poder abarcar lo máximo posible de colchón.

El caso que hoy es dia de limpieza, y al trasladar el sofá para limpiar debajo se escucha un ligero "crack"... ups, problemas, ¡pero no! Cuál es mi sorpresa, que como si de un chicle se tratara el sofá-cama comienza a estirarse dejando ver un trozo más de colchón!! Malditos japoneses bajitos que no lo habían abierto del todo nunca!!

En fin, que después de 10 noches de incomodidades, durmiendo más bien arrugao como una pasa, despertándome del frescor de la noche entrando por mis pies que cuelgan de la cama... he descubierto que tengo una cama de matrimonio sólo para mi. La disfrutaré en breves minutos que mañana hay que madrugar.

Buenas noches a todos.

Adjunto las imágenes del sofá-cama cerrado, la posición de las 10 primeras noches y la actual. Podéis ver la diferencia con el corte de la alfombra (unos 70 cms.)